domingo, 14 de junio de 2020

¿La última función termina con el último viaje?

Escucha esto, amita.
-¿Se acabó el romance?
-Era una amistad, Tic.
-Lo digo bromeando. ¿Y las crías?
-Seguirán bien. 
-¿Puedo preguntar por el trabajo?
-¿Te refieres a dónde me becan o a lo que hago para sentirme menos mal comparado con Teresa?
-No sé, jeje. ¿Y los amores que no son yo?
-Debo preocuparme por Eterna. Le cuesta trabajo volver tras esa increíble sensación.
-¿Cómo fue?
-Sentía gran atracción por Ella, jugábamos o algo así en un patio grande, tal vez arbolado, con cancha de voleibol, creo... Mi escuela tenía, ¿te conté?
-Quizá pero era tan espaciosa...
-Podía tratarse de otra que conocí mucho después y me alela todavía: un internado universitario para quienes trabajarán en el campo.
-Ese sí lo recuerdo. Bueno, tu mención. ¿Y?
-Caímos al suelo, quedó de espaldas, complacida por ello. Al incorporarme a medias nuestros rostros se acercaron. "Béseme", dijo con los ojos. Acerqué la boca, sólo. "Siga", pidió en el mismo "tono". Su asombrosa pequeña lengua lo hizo: de punta, tocando la mía, atrayéndola hacia el interior, se entregó a sí con una suavidad y quietud que no pensé existiera. Temblaba de alguna cierta manera y adelgazó, noté por las piernas al aire. 
"Quería meterme entre ellas con esa misma dulzura, por estar allí y no otra cosa. Lo siguiente vino cuando desperté, calculo. ´Igual de despacito´, pidió. Apenas nos rozamos... Aunque ya no importaba."
-¿Esperas que regrese?
-Sí y será muy difícil, me parece. Hoy platicaré con Eterna. En vigilia.
-¿Cuánto llevan?
-Veintinco años, recordé al decir nuestra edad a un amigo suyo, pensando: Lo olvidamos; ¿habrá festejo?, ¿pasó la fecha? En fin. 
-¿Y los Grupos, como les llamas?
-Hice un apunte: Los Grupos.
-Vi tus videos.
-Son para sobrevivir. 
-¿Ahora debes explicarme hasta eso?
-Como siempre te vas... 
-Déjate de canciones, tramposo.
 "Cursi."
-Mira quién hablo, jeje.                
  

sábado, 21 de marzo de 2020

Inesperada, sesión 4292, o Sueños 797

21 de marzo, indica el blogger, fechando esta nota que continúa exactos dos meses después. Publicaciones ocultas del cuaderno: 461.

Por fin dejé la droga virtual común y corriente, Tic, y quedo con esta, placebo a veces, como hoy, pues me dirijo solo a ti, copiando nuestras charlas. 
Lo siento, el Mr. no te hace tilín. A su lado conociste al Cuac, así que aguanta, jeje. 
Cierto, regresé. ¿Algún problema? 
-¿Yo?, ¿después de leer tus declaraciones amorosas a la tal T y los sueños.
(-¡Bingo! Tiene celos.
(-Estás para atar. Si aviento un alpiste y vuelas.
(-Presumida.
(-Inmodesta, más bien.)
-Imposible que no disfrutes esas sesiones.
-La verdad, suenan muy bien. ¿Qué haces?
-Tengo cosas atrasadas. 
-Venir, por ejemplo. 
-¿En cuarentena? 
-No exageres. 
-¿Aprovecho?
-Sí. N se aburre.
-Prepárame la maleta. 
-Tienes mudas aquí. 
-Mudas. Hace mucho que no escuchaba eso.
-Soy viejita.   
Otra vez un sueño placentero, descubierto por reclamos de mi vejiga.
No volvía la mujer que terminó sintetizando a sus muchas predecesoras en los últimos años. Era hermosa al estilo inalcazable para seres comunes y corrientes como yo. Llamésmola Z, estaba de paso, acompañando a un amigo mutuo, y simplemente me consentía. Resultaba admirable su sencillez en la alberca donde terminamos situándonos. Se expresaba por el semblante y yo lo agredecía de esa sencilla manera habitual en tal estado y a veces cuando vivo y ya. 
Allí tendría que acabar la historia y hubo continuación al aparecer alguien cuyo interés por mí estaba hecho de enredos. ¿Precipitó a Z? No y quedó incluida en el ambiente cálido.
Desperté rumbo al lugar que aquélla escogió para nuestros besos.
-0-
21 de mayo, 10:48 pm.
¿Qué fue de nosotros en dos meses, Inesper? ¿Hice el viaje y regresé? Llevo un diario, recuerdo. Los nietos pueden reconstruir esta etapa imaginariamente, si quieren.
Él yo nos mensajemos hoy, dándole con tubo al mesías evangélico que nos gobierna. Su narcicismo lo vuelve autista. Bueno, no llegará lejos, según mis ya viejos augurios, y no será la derecha nacional quien haga el trabajo.
-Cuac, no hablamos de esas cosas. 
-Sí, amita cuyo derecho a publicar aquí será retirado.
-No me digas.
-¿Estás retándome?
-Ajá.
-Tienes suerte de que ande de buen humor.    
             

lunes, 9 de marzo de 2020

Pocahontas y la revolución mundial

Tras catorce años de compartir estos blogs en FB, por una supuesta denuncia quedan castigados, jeje. Sobre revolución mundial es la cosa, feis, y tú, como decirte...

Es una desgracia que no pueda pasar aquí los interminables mensajes de voz intercambiados con la también llamada Matadora o simplemente Clau. Solo así puede entenderse cuánto genio hay en ella -como el de la lámpara maravillosa, jeje y no jeje- y capacidad buleadora y atrevimiento y vida queriendo comérselo todo con su gurisito -sinónimo uruguayo rural para niño, ¿verdad, Zita?
Seremos juntos por lo que me reste y luego se chingará, porque perder a un cacho de hombre como yo, le ronca, jeje.
Así queda incluida en nuestra revolución mundial y para ello procedo a presentársela con toda formalidad a Maoro -ya no Mauro, pues chinea el chamaco-, las guías ideológicas y demás involucrados en esta ingente tarea -no voltee a otro lado, Óscar, que está metido hasta el cuello.
Según queda dicho, quiero compartir su rancho y así será en tanto forma parte del proceso. Necesita más, no porque le sepa a poco lo inagotable allí, sino para andar la legua, el enanito suyo delante, proyecto de futuro universal acunado entre muchos tixs, abuelxs, hermanos, etcétera.
No se fijen en la perfecta silueta. Lo importante está bajo esa caperuza.
-0-
Ya para irse a dormir me pasa una foto que no juega a las redes sociales y dice: Usted con tanta burguesita y miré con quién vino a caer.
¿Sabe?, siempre tuve nostalgia de mi pasado familiar, entre mineros, mujeres que trabajaban en el mercado y así, y quería ser como los niños barrio: hábiles, rudos, ingeniosos.
Toco mucho la cuestión en estos cuadernos, búsquele ahí. Por eso soy atlantista desde los cinco años, como cuento también. 
Algo no meciono: apenas encontré a la clase obrera en sus luchas, sufría por parecer poca cosa como posible romance para Ellas y las hijas y hermanas de Ellos, que buscaban hombres hechos y derechos.
Me hacían caso sobre todo las niñas bien con cierta agudeza, pues tampoco daba para un taco reglamentariamente burgués, jeje. 
Muy mayor tuve suerte, encontré a Esther y no hubo manera porque era madre soltera y los tres críos querían a su desafanado padre.
Mi vejez trajo al fin a las mujeres de origen popular. Si me les quejo, salvo siempre eso, que fue el gancho para nuestras erráticas historias. 
Usted no es muy proletaria, déjeme decirle, aunque ahora presuma, jeje, y el color quemado anda por donde quiera. Se salva de que no ponga aquí sus fotos fancy, jeje.
En todo caso, Pocahontas, llevaba mirándola dos años por otras razones -bueno, el moreno fuerte, reconozco, valió un buen, jeje. 
Como al ratito va a seguir buleándome, aprovecho que se metió en la cama y pidió arrullo, para cantar con el Bola, jeje.
-0-
Por norma les pido discernir cómo ejerzo mi oficio de cronista. A veces hay que magnificar un aspecto para realzar el conjunto. 
Pocahontas y yo no conocemos nuestras respectivas vidas, que transcurren en mundos muy distintos entre sí. A cambio cada quien agradeció tocar al otro vitalmente. Bastaron siete días. 
Hice la tarea y tendrá despejadas nuevas puertas. En compensación recibo sus tierras, donde iniciará un proyecto que parece genial. 
Confío que la Tic no esté furiosa por esas declaraciones amorosas, jeje.
-0-
Nieta Clau, le llamo, y ella Awue Belar.   




sábado, 29 de febrero de 2020

Mi vida por una foto, o Stalingrado

Agradezco a quienes entraron desde Colombia, aunque me parece que buscan algo aquí inencontrable.


Tras dos días la nota se autocensura y si en principio triunfa el título emboscado, al terminar parece... ¿qué?

Pasé el video a la joven capaz de ser al fin porque él CENSURADO y
 ella CENSURADO.
En todo caso, valían las largas consideraciones del hombre en la marcha de regreso al primer día, durante la cual esperaba precisar si fue de a pocos o de un golpe y cuándo, el descubrimiento cada amanecer de las calles en ruinas por la batalla del deseo en la víspera. Los cadáveres se los había llevado la noche para acunarlos entre los millones anteriores, pero las ventanas, el asfalto, el cielo raso de la ciudad por debajo de las nubes gritaban en sus oradaciones, y la procesión rumbo al trabajo o a la escuela tenía un aire fantasmal. 
Eso resume apuntes que comparan la batalla por la vida cotidiana con una obra única, cuyo escenario mayor es el asalto nazi a Stalingrado.
-0-
Cumplieron su labor Cuadernos y ahora puedo abandonarlos sin pena.
Anoche, aguardando en un hotel, no existí más y como si fuera invocada ella apareció en mensajes.
"Si no es casualidad CENSURADO."
Yo esperaba por una foto que tomarían horas después. Cuando estuvo en mis
manos no soporté más. Subí al estúpido auto a cuyo volante iba quien salía sobrando y la carretera era otra monumental tontería contra una gigantesca barda que la rapiña levantó.
-Un Metro, por amor de dios -rogaba, y lo tuve.
En el vagón fui el hombre más hermoso que jamás existiera, mientras la joven hurgaba no CENSURADO sino donde debía.
Le pasé el clip pidiéndole que durmiera. No volveremos a encontrarnos.
Batallas. Nadie puede llamarse a engaño.
-0-
Puse el video con subtitulos por si la sencilla canción era malinterpretada. ¿Amores románticos? Sí, van en la canasta básica de esa diaria batalla cuyo fondo descubren las imágenes.
Autocensurarme es el cierre ideal para trece años transcurriendo por una pantalla.
Aun así, joven mujer, pongámonos palomita los dos. Cada uno ganó su batalla y fue en colaboración.
Cuando se le encara, el mundo puede ser algo muy cálido.


                      

domingo, 23 de febrero de 2020

Diálogo con Anónima

-¿Cómo estás? -pregunta confiando que le mienta y me diga otra vez Bueno, si te lo crees, para engancharme con el enojo, dar media vuelta y si te vi ni me acuerdo. 
-Igual. 
No responderá Jodido, entonces, porque así cuál diversión. 
-¿No vas a devolverme la cortesía? -parece pensar y sigue. -En fin, nada más pasaba. 
-Está bien -respondo, camina tres pasos, voltea para ver si lo consideré y sin encontrar cambios readecúa la fórmula. 
-Te ves bien.
Toca a mí mover y, sino tiene caso, el día es perfecto e invita a hurgarlo. 
-Y tú riquísima. 
Experta, duda, presumiendo su inmejorable estilo andrógino.
-¿Quieres cogerme, para variar?
-Aquí, contra el portal. 
-¿Ah, muy cabrón?
-Más bien, bocón, jeje -contesto en espera de que literalmente desenfunde, pues Billy The Kid enviaría su postura y no usa armas solo porque no necesita, según cree. ¿O siempre lleva una bajo la reglamentaria blusa a cuadros, cuya exhibición cuida cuando se desnuda?
-Ya, en serio, ¿qué tal?
-Tranquilo ahora. 
-¿Por?
-Cumplí. 
-Explícate. 
-Soy viejo, pues. Bienaventurado, jeje -agrego recordando mi frase hecha.
-¿Fuera de los problemas?
-Sí. 
-Chido. ¿Quieres un café?
-Va.
-¿Era allá? -señala con la cabeza. 
-Ajá.
Caminamos, me empuja al antiguo modo.
-Vas a descuadernarme, jeje. 
-Eso sí lo aguantabas bien.
-También aquéllo, jeje. 
-Genio y figura.
-Mera broma.
-No te creo. 
-Prueba. 
Jamás tuvo reparos, así que su boca se pega a la mía mientras tentolea donde debe. 
-¡Quieto! -le ordeno al fulano culpable de tontería tras tontería, jeje.
-Retiro lo dicho -dice apartándose y no lo hace por halago.
Terminamos en el parque. 
-Leí tu blog. 
-No se trataba de ofender a nadie. 
-Mentiroso.
-Bueno, sí. Era la última y nos vamos
-O sea, que quieres más pero te haces buey. 
-No, juro. Realmente cumplí.
Intento dejarle clara la diferencia: ella casi empieza a vivir, lo duro está adelante, yo puedo darme por satisfecho, pasar los días en esa banca.
Tal vez entiende porque se pone de pie y despidiéndose desganada dice:
-A lo mejor nos vemos por ahí. 
Va con el estilo descompuesto, creo percibir. 
Los gorriones continúan en lo suyo. Yo también, pensando:   
-Lo siento.   


lunes, 3 de febrero de 2020

Divagaciones. Obra a duo con la Inesperada

Si consigo hacer las cosas bien habrá un cuaderno que se nutra con La eternidad y un día y otro remitirá a Terciopelo azul -Molholland Drive es demasiado para mí, Mr. Lych, perdone usted.
-¿Este es mi Leaving Las Vegas? -pregunto a la Inesperada. -¿Adónde fue Sara cuando sepultaron a Ben?
-Te seguiré el juego, Cuac, sin decir que puedo morir antes que tú, porque N tiene ocho años. Voltea a mirar alrededor de los casinos. 
Bugsy Siegel fue el visionario que, creando Las Vegas donde parecía absurdo, mostró a los capos estadounidenses su provechoso futuro. Laven dinero, no lo manchen, les gritó. Aquí está ese hombre, idealizado cinematográficamente. 
-¿Por eso preparas a N para el desierto?
-En plural. Hay tres en esos lados, y algunos poco más allá.
-Nuestra historia no es muy larga.
-Para ti. Nos encontramos a mis veintidós. 
-Quiero decir, la última parte. 
-Empezó en 2015. 
-Disculpa. Como entonces yo había comenzado el lento suicidio...
-No estoy segura de eso. ¿En verdad nunca creíste que viviríamos juntos? Subrayo la palabra, eh.
-Ben no me parece un fantasma en esos días finales. 
-Ay, amor. 
-¿Lo soy, incluso ahora?
-Aquél viaje a tu patria prometida ofrecía otra cosa y se cumple... ¿cuánto tiempo?
-Dos años y un mes. ¿También cuando nos despedimos había promesa?
-No dirijo un asilo, mi señor. 
-Ya sé.
A pura divagación la llevo hoy. Primero, Ni descubrimento... De madrugada con P.
-Recuerda la canción que ponías y ponías al principio, en "canón", jeje.
-0-
Todavía queda tiempo para encontrar quien me substituya en esa mentada charla sobre La conquista. No importa cuál sea el público, aunque conozco al que me dirigiré, ocho años tiempo completo, primero, y luego treinta cavilando sobre el tema, no tiene sentido intentar volcarlos allí, donde no importa cuánto haga se me reclamará, jeje.
-Eso es justamente lo que quieres.
-Tic, estás despierta.
-Sí, para decirlo. Vivir también es pelea, aunque lo niegues.
-¿Contigo, jeje?
-Ponte serio, Cuac. Te molestan, respondes, se arma un desmadre, renuncias, vuelves porque piden...
-Apiadándose.
-No importa. Revisa esta serie de ¿diarios-viñetas, las llamas?
-Sí.
-Sufres, juegas, eres un suicida, después renaces... Y escribes, escribes, escribes.
"Películas son películas. Nosotros no. ¿Que imito a Sara? Solo porque sé, , que amas esto como nadie que conozca. Llegué a tu casa escondiéndome del mundo y tú... Tengo música, tengo N, aldea... gracias a esos días. 
"De ti aprendí a vivir. Ahora te chingas, jeje."
(Este diálogo se produjo tras Un extraño sueño, en el mismo día. 2:16 am del martes 4.) 
Treinta minutos después
-Seguro ya lo compartiste. 
-¿Te molesta?
-Claro que no. Solo comprobaba. ¿Dónde estás?
-No lo voy a decir.
-Casi escucho el motor del autobús, jeje.
-Prepara el desayuno, pues, jeje.
Luego de dos horas, sin compañía al lado, la noche campirana pasando rápido ante mí, no dudo más y evoco nuestro viaje aquél. 
Me convenciste: contigo rejuvenecería. ¿Y tú? ¿En qué momento debería marcharme, para que no cargaras los dolores de mi final? La muerte es lo inadmisible. Seguir estando sin estar, en eso reside todo entonces. Como E y S te harías viejita y sobre un mapamundi preguntarías: ¿Dónde andará?   
          


 

lunes, 27 de enero de 2020

Pongamos vidrio entre nuestras vidas, Tic

-Este AA tabaquil no sirve, Tic.
-Cínico, si jamás vas a las sesiones, aunque son en tu cuarto. 
-Este, este... Espera, pongo música.
-Ve, Cuac. Equivocaste la película. 
-Pin Lynch, siempre metiéndose donde no debe.
Bromeamos en este diálogo que se produce y no invento, como el anterior o los infinitos a solas sin registrar.
-¿Qué hiciste hoy?
-Fui por mi verdadera droga...
-¿La farmacológica?
-Sí. A casa de la Lic. Tenía sobrantes y como ayer no me atreví a pedirle receta a F, quien acaba de parir. Tiene un niño lindísimo.
-¿Le damos un hermanito a N?
-¿Vía espíritu santo, sino prestas ni la risa?
-Ven por ella. 
-¿Ella?
-La risa, jeje. 
-Ya, seño. 
-¿El único que bromea aquí eres tú?
-¿Así?, obveo, como dicen.
-Te cayó la policía.
-¿Eh?
-En el cuaderno erotic, jeje. 
-No entras a ese lugar. ¿Qué te picó?
-Los celos, obveo.
-Deja de remedarme. 
-¿Solo buscar pastas hoy?
-Me acompañó la hija putativa para ayudarla en un espacio cultural de Tepis.
-¿Tepito?
-Ey. Y llené unas cartas responsivas.
-What?
-No sabes nada de tramitología, chale. Eres almita pura.
-Modestamente...
-Por eso tu inmadurez. Hasta que no conozcas la burocracia no podrás recitar el ave fenix.
-¿De qué hablas? Espera... "Poema de Lactancio, padre de la Iglesia nacido en el norte de África", dice el tumbaburros, como lo llamas.
-No. Es una diazmironada: "Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan".

-Ah.
-¿Nacido en el norte de África?
-¿Que tiene?
-Como Terencio. Entonces...
-No empieces.
-Los tabacodependientes somos así. 
-¿Necios?
-¿Por tontos o tercos?
-Para, jeje. 
-Quiéreme y mi loca cabeza reposará. 
-¿Más?
-¿Estás perdidita por este viejo?
-Me refería a tu cabeza reposada...
-Somos dos quienes desvarían. Te advertí: pongamos vidrio entre nuestras vidas, para que no respires mi humo. 
-Sigues equivocado de director.
-¿Ves? Pin Mr. David metiche. Aguanta, le doy publicar a esto, para tranquilizarme. 
-0-
No más diario por hoy. Así ella no husmeará ya y podré decir que fantaseé con su regreso a la casita.
Esa canción le da gracias a mi nombre. "Fue un milagro que incluso saliera vivo...
Gracias niña...
Con tus ojos negros como el carbón..."